Belmonte

PUEBLOS MÁGICOS DEL CENTRO DE ESPAÑA
CUENCA | CASTILLA-LA MANCHA

 La mágica historia de Belmonte

Belmonte es una Villa histórica situada en la zona central de la Comunidad de Castilla-La Mancha en la provincia de Cuenca, en la Comarca de la Mancha Baja.

Belmonte, presente en la Historia desde los visigodos, obtuvo el privilegio de “Villa” en el s. XIV. al pasar a D. Juan Fernández de Pacheco, primer Marqués de Villena en 1.398, vivió sus momentos más gloriosos. Con el Marquesado de Villena se construyó el Castillo de Belmonte, la Colegiata de San Bartolomé, el recinto amurallado y otros edificios importantes que hacen que actualmente Belmonte sea una Villa declarada Conjunto Histórico Artístico, su Castillo de Belmonte, Bien de Interés Cultural (BIC) y la Colegiata de San Bartolomé es Monumento Nacional desde 1943.

Castillo de Belmonte:
Mandado construir por el primer Marques de Villena en 1456 en el cerro de San Cristobal, sobre una fortaleza del siglo anterior, es el emblema y símbolo de Belmonte. El Castillo de Belmonte, de estilo gótico-mudéjar, fue declarado Monumento Nacional en 1932, destaca su estructura en forma de estrella, tan original que en cuanto a arquitectura militar, no hay ningún otro castillo en España con este tipo de planta.

Impresionantes son los artesonados de sus habitaciones, buena muestra de arte mudéjar del s. XV y que aún conservan parte de su policromía. Sobresalientes, sin duda, son los del Salón Regio y el Oratorio, ambas habitaciones situadas en la zona de gobierno de la fortaleza.

Colegiata de San Bartolomé:
Este templo fue mandado construir por D. Juan de Pacheco en 1.459, sobre la antigua iglesia de Belmonte. De factura gótica, en su interior se funden, diferentes estilos artísticos, sorprendiendo las obras artísticas que alberga entre sus muros destacando las rejas platerescas de Hernando de Arenas y los magníficos retablos de sus trece capillas, construidas en el s. XVI. Especial mención merece el Coro de Egas Cuema (1.454) considerado el “coro historiado” más antiguo de España y que perteneció a la Catedral de Cuenca.

Castillo de Belmonte

Mirador Pedras de Rome

Interior del Castillo de Belmonte

Bica de A Pobra de Trives

Colegiata de San Bartolomé

LUGAR MÁGICO

Molinos de Belmonte

Sobre las colinas que rodean la población, se conservan numerosos molinos tradicionales, algo distintos a los más conocidos, pues estos conservan su fábrica en piedra, sin enfoscar. Destaca el Molino del Puntal, musealizado, de propiedad municipal.

Algunos lugares que tienes que conocer…

y muchos más que puedes descubrir.

Recinto amurallado

Belmonte estaba rodeado por una muralla que partía en dos ramas desde el Castillo, de la que se conservan buena parte de ella, con sus nueve torreones y cinco puertas, entre las que destacan la Puerta de San Juan, Puerta de Chinchilla y Puerta de la Estrella, entre otras.

Puerta de la Chinchilla: Es la más monumental de todas las puertas del recinto amurallado de Belmonte. Cuenta con dos torreones almenados. Por ella entrarían los Reyes Católicos en 1488 cuando se dirigían al castillo.

Palacio del Infante D. Juan Manuel

Este hermoso edificio, otrora palacio de D. Juan Manuel, autor de “El Conde Lucanor” y residencia de los Pacheco, fue Convento de las Madres Dominicas desde su donación a esta en 1.499 por D. Diego López Pacheco, II Marqués de Villena, hasta 1.960 que fue adquirido por la Junta de Castilla-La Mancha, restaurado y convertido en la primera Venta Real del Camino del Quijote, una instalación hotelera de alta calidad.

Convento de los Franciscanos

Fue mandado construir por el primer Marqués de Villena, don Juan Pacheco, en 1456, no tuvo vida conventual hasta 1463 en que se instala en sus estancias la congregación de San Francisco, permaneciendo en él hasta 1919. Posteriormente la Orden Trinitaria lo dedicó a la enseñanza y en la actualidad es Centro de Salud, conservándose la Iglesia en la que se siguen oficiando misas.

Ermita de la Virgen Nuestra Señora de Gracia

Ermita dedicada a la Virgen de Nuestra Señora de Gracia, Patrona de Belmonte, construida en el siglo XIII, pues ya existe constancia documentada de que la ermita fue reedificada por la Casa de Villena y por don Juan Fernández Pacheco, personaje al que el rey Enrique III le concede el Señorío de Belmonte en 1398.

Colegio de los Jesuitas

El Colegio Jesuita de Belmonte fue la última de las fundaciones que autorizara personalmente San Ignacio de Loyola. Se realiza mediante acuerdo llevado a cabo entre San Francisco de Borja y don Diego López Pacheco, II Marqués de Villena, Duque de Escalona y Señor de Belmonte.

Casa-Museo Bellomonte

La Casa-Museo Bellomonte es la recreación de una casa real del siglo XV: muebles, objetos… la vida cotidiana de un burgués de aquella época. En la planta baja está situada la recepción en la que se muestra el proceso de transformación de la lana. Junto a ella, se encuentra la armería histórica (compuesta por réplicas funcionales como las del siglo XV) y la cocina, desde la que se accede a la cueva. Las habitaciones y el salón, en la segunda planta.

Belmonte posee muchos más atractivos, palacios, ermitas, conventos, casonas y especialmente hermosas plazas y parques donde disfrutar de este pueblo histórico.

Vivir la “magia de Belmonte” es esperar los atardeceres mas bellos, de todos los colores, sobre las colinas, al pie de los molinos. Es recorrer sus calles llenas de historia y monumentos, que tantos personajes ilustres llenaron con sus pasos. Es visitar el Castillo de Belmonte, sus torres y estancias e imaginar como vivió la Emperatriz Eugenia de Montijo, entre sus muros, y como queda aún su impronta en las galerías hermosas de esta fortaleza.

Vivir la “magia de Belmonte”, es disfrutar de sus fiestas, de su gastronomía sencilla y ancestral, de sus buenos restaurantes y alojamientos y, como no, ser uno más viviendo sus fiestas.

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